
Un estudiante Coreano de 23 años con problemas mentales usó dos armas que compró para matar en abril a 32 estudiantes y profesores en la Universidad Politécnica, pero Cho pudo adquirirlas legalmente porque su nombre no estaba en esa lista nacional. Su problema mental debería haberle impedido comprar las dos armas.
El estado de Virginia no envió al NICS los datos de Cho Seung-Hui, este estudiante que había sido sometido a tratamiento psiquiátrico.
Por este caso precisamente, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó hoy un proyecto de ley que obliga a los estados a entregar a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de forma automática los nombres de personas con problemas como Cho. Mas información en CNN
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